En ocasiones suceden cosas portentosas. A final de curso, también. Esta carta y otras más, de alumnos y alumnas,  que se recogen en esta página son prueba de ello. Lo de menos es si su contenido se ajusta objetivamente a la realidad, sino al hecho mismo de escribirlo y a las motivaciones que subyacen en una personalidad renacida.

 

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Querido Antonio:

Querría parar el tiempo, detener el mundo para que no llegase el día de la despedida.

Ha llegado la hora de decir adiós, no para siempre, pero ahora termina una etapa de nuestra vida que sin duda ha significado mucho para nosotros, para mí. Aunque también empieza otra etapa en la que nos toca demostrar todo lo que hemos aprendido, a ser mejores y a superarnos día a día y creer que en el fondo, aunque las cosas vengan mal, siempre hay una luz de esperanza.

Tú has sido mi luz en este sombrío camino, tú fuiste de los pocos que rompió una lanza en nuestro favor, cuando no lo hacía nadie.

Bajo tu atenta mirada hemos trabajado duro, esperando, no una recompensa, sino un voto de confianza.

Has sido la musa de nuestras ideas, heraldo de nuestras palabras, amigo como ninguno.

Desde el principio, fuente de inspiración, nos has enseñado a defendernos con valentía

Hemos aprendido tanto que tardaría días en acabar. Pero si hay algo que resaltar, algo que sin duda no olvidaré nunca, es tu valentía y la fuerza de voluntad que pones en todo lo que haces, aunque no te sonría la vida, por las enfermedades y las críticas.

Nunca creí que hubiera ejemplo tan valiente como tú, eres mi ejemplo a seguir, ojalá pudiera ser tan valiente y poderoso como tu.

Poderoso en sabiduría y bondad.

Te deseo lo mejor en la vida, porque te lo mereces. ¿Crees que hablo como si nunca te volviera a ver? Pero es que... sé que voy a añorar los días de clase... pero nos veremos porque nos lo has prometido.

Este año ha sido totalmente nuevo para mí, nuevo por todo, ahora sé que tras la tormenta llega la calma. Usted, quiero decir, tú has sido mi calma.

Parece un sueño del que no quiero despertar, prefiero vivir así, perdida en mi realidad.

Te vas, pero promete que volverás, aunque sólo sea parea darnos un poco de esa luz que emana de tus palabras.

Dile a tus nuevos alumnos que te cuiden mucho y que no te den disgustos, y tú enséñales mucho, pero sobre todo enséñales a confiar en sí mismos, como hiciste con nosotros.

Que la fortuna te acompañe y que el amor permanezca a tu lado.

Y sobre todo que la salud te cuide. Y por ultima cosa, no cambies nunca.,

Ya sabes mi nombre, yo soy esa chica que nunca dejó de escucharte y la que te miraba atentamente. Yo no te olvidaré  nunca jamás.

Gracias por creer en mí y por querernos tanto.

Virginia.

17.6-04

 

Tan lejos de mi

 

En medio de esta inmensidad, todo parece haberse detenido. Esto ya no es lo mismo sin ti.

Estoy cansada de estar aquí sola, atrapada por tramas y mentiras para huir de la realidad, este dolor es demasiado real.

Le grito al viento, sin voz.

El cielo empieza a volverse oscuro y es entonces cuando mas te añoro.

Y le doy gracias por si sale el Lorenzo, cada mañana tan dulce y tan intenso, que no hace otra cosa que nublar a las estrellas, que se aletargan hasta la noche siguiente y me vuelven a acompañar en mi soledad.

¿Que ha sido de tu mano que me aferraba fuertemente y espantaba mis miedos?

¿Que fue de la voz que expulso toda la cordura que había en mi?

Y es aquí cuando hago un alto en mi vida y miro al cielo buscando, quizás una respuesta o una solución que remedie mi llanto y tu ausencia.

Por que los días son más largos si no estas aquí, el frío es mas cruel y el calor agota mis fuerzas.

Esperare aquí sentada, en silencio esperando en vano tu regreso.

Hablo de sueños, de engaños, y mentiras. De sombras que ocultan palabras y pasiones reprimidas, pues allá donde te has ido es imposible volver.

Ahí queda tu ultimo beso, tu última mirada, tu ultimo abrazo, pero en el fondo se que sigues a mi lado cuidando de mi como lo hiciste siempre.

Nada ni nadie me hará olvidar el dulce recuerdo de tu compañía, nada podría hoy alejarme de ti, ni la muerte que ahora me guiara a tu vera.

 

 

Su recuerdo

 

Pasan los días y todo parece menguar, todo a tu alrededor te asfixia y sientes como la vida se pierde entre las yemas de los dedos.

Oyes las voces que te rodean pero no las escuchas. Todo ahora parece carecer de importancia, ni siquiera la visita de un ser querido o el dia a dia que aletarga tu existencia junto a las estrellas. Y llega la noche, presa de un triste lamento camuflado de negro. Y los oyes pero no te importa, no te importa olvidar sus voces, sus rostros solo piensas en desaparecer y consumirte junto a esas estrellas que te vigilan, todas las noches en lo alto del cielo.

Las horas no parecen avanzar, el reloj parece que se a detenido, y los siguen oyendo, pero no te importa.

Casi ya no recuerdas el dulce sabor de tu primer beso, y lo amargo que resulto marcharte. Esos recuerdos que nunca debieron caer en el olvido estan ahora perdidos, completamente olvidados. ¿Que fue de aquellos tiempos de antes? Cuando lo unico que te importa era su presencia, siempre tan cerca de ti, pero que duro fue perderle y no volver a verle.

Pero mas duro te resulta olvidarle, aun hoy despues de tanto años cuando aun sigues nombrando su nombre, esperando en vano volver a verle.

Que dificil resulta dejar de sentir, de amar, de soñar.

Cada vez sientes mas lejos la vida. Tienes frio, pero la ventana esta cerrada, quizas llegue la hora del ultimo adios, es ahora cuando volveras a verle, volveras a sentir, a amar, a soñar. Esta amaneciendo pero te vas con las estrellas, las que han velado por ti todos estos años. Sientes perder la vida entre los dedos has dejado de oir sus voces, pero no te importa ya no hay por que seguir sufriendo.

 

(Virginia Garrido)