Conocí a Pedro Cebolla Hernando en los Cursos "Aula de Debate" y "Filosofía" organzados por la CAI. Desde el principio, rezumaba interés. Sus preguntas y reflexiones eran muestra de lo mucho que pensaba y vivía. Pedro es un hombre cordial e inteligente, hondo y cercano. Con Pedro se ha cumplido una vez más: a veces la vida regala personas muy valiosas, que cruzan el umbral y se quedan a morar ya dentro. Pedro es una de esas personas. Sus dos Poemas (Certeza y Sembraré) y su delicioso relato Mali son pequeños botones de muestra de la riqueza personal de Pedro.
CERTEZA
Antes de tu llegada ya te soñaba yo,
fui tejiendo un vestido de primaveras
con las más bellas flores de Abril y Mayo para ti
y coronarte con mi corazón cuando vinieras.
Tomé los perfumes mejores y aromas más delicados
de caminos y veredas que en pos de ti transité,
ebrio de puestas de sol y amaneceres el tiempo pasé
para contarte que se dicen estrellas y luceros en la oscuridad.
Antes de que aparecieras tu alma ya era mía,
creé un paraíso de sueños bellos para los dos
por donde nuestras siluetas de nácar cual mariposas volaran
e imaginé ser aire salvador para tus pulmones.
Y viéndote llegar me dije - ¡ es ella !,
el corazón se aceleró como nunca,
permanecí por largo tiempo encantado
y el tesoro de tu sonrisa fue mi felicidad.
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MALI
Mali es un perrito blanco, pequeño, de esos que llegados a un punto se estancan y así siguen toda su vida . Sus ojos chiquitos y vivos junto al hocico respingón dan una imagen alegre y simpática a su figura , corre y corre por la arena y son sus ojitos dos estrellas tintineantes cuando le alcanza la luna . En su corretear incansable sobre la arena gusta de jugar con las suaves olas del mar que impresionadas por la vehemencia que pone Mali retroceden unos metros mar adentro para seguidamente con nuevos bríos recuperar el espacio cedido y Mali entonces corre y corre hasta la arena seca , refugiándose del eterno vaivén del húmedo encaje becqueriano .
Del azul celeste intenso cuelgan algunas estrellas diminutas , unas brillan con mayor intensidad , otras más apagadas parpadean para así llamar la atención cuando se sienten observadas . Mali que es un perríto muy curioso que no pierde detalle del entorno ha seguido el movimiento de una estrella fugaz , me mira fijamente , su hocico húmedo junto a los ojos vivarachos me interrogan sobre lo sucedido y aunque presume de valiente se ha cobijado bajo mi silla de pescar .
__ Mali , ¡ no seas cobarde¡ . Es la manera que tienen las estrellas de acercarse para saludar . Verás que vienen algunas más .
Y Mali valiente sale de su escondite , moviendo su colita graciosamente , haciendo arrumacos a quienes gustan del apacible bienestar de la brisa marina y de la charla distendida cuando ya el día desvanecido se abandona en los brazos acogedores de Morfeo.
Como lamparilla de presbiterio que deja en penumbra al sagrado lugar al igual sucede iniciada la noche en la orilla del mar . El cielo azulón se ha ido cubriendo de nubes negras , tantas que a puro de oscuridad se aprecia con dificultad el horizonte marino y una inusual procesión de pequeñas luces cual gargantilla de perlas se multiplica entre las aguas , en danza constante , avanzando .
__ Mali , son los hombres de la mar, los hombres sin miedo, fuertes y rudos, borrachos de luna , curtidos de besos de brisa . Es su procesión rogativa nocturna pidiendo el pan de cada día __ Mira , a veces les sucede como a mí ; preparo los instrumentos de pescar con mimo , limpio cañas y carretes , enciendo la lámpara , aguardo pacientemente , todo muy ritual.., mas el pescado no acude . Avanzada la media noche marchas pensando que mañana sí ,__ ¡mañana capturaré la dorada de kilo! . Pero no estoy muy seguro de que Mali me haya comprendido .
Pedro Cebolla Hernando .- Diciembre 2005
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con mi mano quiero sembrar
frutos perennes por la madrugada
que con mi amor haré retoñar.
Sembraré la palabra, y junto a ella
la verdad, nacerá el amor
entre los hombres mis hermanos que sin querella
borrarán del mundo el dolor.
Germinará junto al amor la justicia,
ya los hombres no se odiarán, y sin maldad
se tachará del corazón la
malicia
insana, caminará el hombre con bondad.
Quiero sembrar temprano el fruto caliente
que de mi corazón mana a raudales
mirándose a los ojos olvidan todos sus males.