Hola, Profe!

Se me hace tan raro escribir a un profesor...

 Este año ha sido tan especial, tan maravilloso... Me han pasado tantas cosas, buenas y malas...

Una de las cosas que he aprendido este año ha sido que hay que plantar cara a los problemas,

que no hay que rendirse y que hay  que mirar hacia adelante.

También he aprendido a valorar lo que tengo, que antes no lo hacía.

 

Ahora ha pasado lo que llevaba soñando durante 4 años: llegar a casa con todo el curso aprobado.

 

 Además conocerlo (ha sido una pasada).

Ya puede estar tranquilo que por lo menos a mí me ha enseñado a ser mejor persona.

Me ha hecho recapacitar sobre cosas que yo las veía normales.

Hasta pronto, profe. Muchos besos

María Vicente

junio del 2004

 

 

 

P O E M A

 

Lo único que quiero es lo que tengo...

pero no sé qué es peor: no tenerlo o conservarlo.

Cuando lo tienes no te das cuenta de que te lo pueden

arrebatar, y cuando lo hacen sufres por su pérdida.

 

Lo extrañas, lo deseas, si lo tienes fundes ese deseo pero…

¿y si ese deseo se ve un día arrebatado?

¿Qué es lo que sucede entonces?

 

Que sufres un deseo mucho más intenso que el que sufres

cuando lo tienes.

Pero aquí esta el problema: que yo sé cuánto le quiero.

Y si lo perdiera no seria más el deseo sentido sino que seria

el mismo pero sin fundirlo.

 

¿Qué será de mí entonces?

¿olvidaré o recordaré para siempre?

¿Qué es peor: el olvido o el recuerdo?

Son tan bonitos los recuerdos, pero a la vez son tan dolorosos...

 

Es tan necesario el olvido y a la vez tan difícil...

En cambio, si su felicidad fuera que yo me alejara de su lado, lo haría

sin dejar huella.

 

Me iría lejos para no ver que otra le da la felicidad que yo

le podría haber dado.

 

Por eso ahora disfruto por que si se va con otra tendré que irme,

para no verlo mas y recordarlo toda la vida.

Por que no podré olvidarlo...

 

                                     

María Vicente