Liz ha sido alumna de Ética y Filosofía en los últimos años. Es una muchacha llena de vitalidad, con un gran sentido de la justicia, un gran corazón y muy intuitiva. Un día me contó que iba a ser mamá. Aquella mañana me alegré mucho por ella y con ella, pues la vi muy contenta y feliz. Recuerdo que más de un día le preguntaba al empezar la clase cómo se encontraba y si necesitaba algo, pues, además de filosofía, yo quería también cuidar de ese niño que ya daba pataditas en su tripita. Un 14 de abril de 2007 recibí en el móvil una foto preciosa: Liz y Junior, su hijo. Los dos tan hermosos, tan llenos de vida y de luz. Les deseo a ambos lo mejor del mundo y de la vida. Gracias por todo, Liz. Ya sabes que siempre puedes contar conmigo. Soy y seré tu amigo. Felicidades.

AQUÍ ESTÁ LA FOTO DE LIZ Y JUNIOR