QUE ES PARA MÍ LA FILOSOFÍA
He de reconocer que a principio de curso estaba un poco asustada con la idea de dar filosofía ya que les había estado preguntando a algunos amigos y todos me habían dicho lo mismo, que es aburrida e inútil.
El primer día que tuve filosofía era un miércoles a tercera hora y cuando entró el profesor pensé que se había equivocado de clase porque, por lo que me habían dicho, el profesor de filosofía era un chiquillo con los pelos largos y aspecto desaliñado, y la imagen que había frente a toda la clase no se parecía en nada a la que yo me había formado en la cabeza. Enseguida se presentó y se puso a hablar sobre él y a contarnos lo que les había dicho a los alumnos de 4º de los que es tutor. Todos nos reímos mucho mientras lo contaba y empecé a pensar que, después de todo, las cosas no parecían tan malas y aún había una mínima posibilidad de que la asignatura resultase interesante y no tan aburrida como me habían dicho.
Cuantos más días pasaban, más ne iba dando cuenta de que nada tenía que ver la filosofía que estábamos dando con lo que me habían contado. Me lo pasaba realmente bien en las clases y además aprendía lo que se suponía que tenía que aprender.
El profesor nos propuso llevar a cabo una especia de obra con valor moralizante sobre la situación actual de la mujer en el mundo para realizarla el día 5 de marzo (día de la mujer trabajadora) delante de todo el instituto. La idea nos gustó mucho y después de navidades empezamos a prepararla…
Ideas innovadoras para un tipo de clase que yo no había visto nunca…
Todavía no tengo muy claro el objetivo de la asignatura ni en qué se basa ni los conocimientos sobre ella que se supone que deberíamos tener, porque hemos dado cosas tan diversas como la lógica, la frustración, la persona, etc…
No sé, supongo que la filosofía es una ciencia demasiado complicada y extraña para que pueda llegar a comprenderla del todo, o un poco a grandes rasgos… No sé, lo que he logrado entender me ha servido para ver las cosas de un modo algo distinto a como las veía antes. Me ha ayudado a aprender a enfrentarme a los conflictos que me surgen de otra forma, de una forma más calmada y no tan impulsiva, a tomarme la frustración de forma más racional… En definitiva, me ha ayudado en cierto modo a madurar.
Para mí la filosofía está siendo una vía de escape para reflexionar sobre las cosas, encontrándole significado a acosas que antes veía ridículas o a cosas que creía tan obvias que no había reparado en ellas. Una forma de entender que hay cosas incomprensibles sin llegar a la desesperación buscando su porqué.
La filosofía me ha supuesto un brusco cambio en la organización de ciertos sectores “demasiado cuadriculados” de mi cerebro, para llevarme a ver cosas que antes no quería ver.
Supongo que cada persona toma el mismo asunto desde un punto de vista distinto según nos haya tocado vivirlo o según lo hayamos querido vivir. Creo que el encontrarme con la sorpresa de que mi filosofía no se parecía en nada a la de los demás ne animó a intentar conocer la filosofía de los demás, su forma de filosofar y así comprender mejor las cosas. Las ganas de querer saber por qué todo el mundo me había dado una impresión negativa de algo de lo que yo tenía una visión positiva me hizo abrirme a la filosofía para que pudiese pasar de resultarme interesante a gustarme realmente.
A principio de curso el profesor nos dijo una frase que me gustó, pero no comprendí: “Cada día dormirás 5 minutos menos con la emoción de pensar que tienes filosofía al día siguiente”.
Por fin comprendí el significado de esta frase, la emoción de pensar que al día siguiente podrás volver a hundirte en un mundo de pensamientos y que podrás volver a filosofar sobre miles de cosas te mantiene despierto pensando en pensar….
Laura Pradas