Entre otros muchos dones y cualidades sin par, como la matemática, la física y los cuestionamientos sistemáticos de lo política y oficialmente correcto,  la faceta gastronómica/culinaria es, sin lugar a dudas, uno de los fuertes de Ángel Salar. Aquí tenéis la receta de un plato que he tenido la oportunidad de degustar, cocinado por él. Merece la pena (doy fe de ello). Si no os sale bien del todo, podéis intentarlo de nuevo. Si ni por esas, le digo que nos dé un cursillo a todos sobre cocina. Así matáis dos pájaros de un solo tiro: cocinar mejor y, sobre todo, conocer y/o disfrutar con Ángel.