CARTA
Antonio:
No pudo ser un detalle de cumpleaños, pero queda como una pequeña despedida de fin de curso.
No podía quedarme sin entregarte esta carta, que más que nada pretendo que sea mi muestra de agradecimiento a lo que has aportado desde que te conocí en septiembre.
Simplemente, eres una persona increíble. No puedo definirte con una palabra, pero me parece tan maravilloso lo que has hecho con nosotros en tan poco tiempo...
Por supuesto, nos has enseñado filosofía, sí; pero, sin menospreciarlo, he de decir que eso es lo de menos; entiéndeme, al fin y al cabo ese es tu trabajo. Pero lo bonito es que has ido más allá Has conseguido que toda la clase se uniese, que nos conociésemos más y que realizásemos juntos una ilusión. Si cuentas por ahí (sé que lo haces) que treinta chavales de 17 años han hecho una representación, creada por ellos, en su tiempo libre, sin más recompensa que su propia realización personal, lo más seguro es que no te crean, auqnue lo propio sería que te aplaudiesen. Y no es que seamos una pandilla de vándalos predelincuentes, ahí está el quid de la cuestión; hay quien nos etiqueta y nos trata como a tales y hay gente (por suerte) como tú que nos tratas como personas. Aparte de los del 8 de marzo y las clases, en las que además de enseñarnos filosofía nos has enseñado a pensar, a hablar y a muchas cosas más que no se aprenden con libros, tengo que decirte que personalmente, no sé sin saberlo o si alguna vez te has dado cuenta, me has ayudado mucho.
Por mi personalidad, forma de ser (llámalo como quieras) y por circunstancias personales, he pasado un curso un poquillo regular en lo que a mi "cabeza" se refiere. Y en días malos, en que ves todo negro, hay pequeñas cosas que son capaces de sacarte una pequeña sonrisa. Entre ellas aparecen las clases de filosofía, mejor dicho, Antonio Aramayona.
No sé si porque eres psicólogo o simplemente una gran persona (o todo junto), pero ha habido algo que de alguna forma ha sido un apoyo desde tu persona.
Bueno, ya vale, que me estoy poniendo cursilona. En conclusión, me alegro muchísimo de haber topado contigo; mientras queden personas como tú, seguirá habiendo algo que valga la pena.
Gracias por todo. Un beso con mucho cariño
Ana
Bien, Ana, ¿y qué puedo decirte, además de que sepas todo lo que me ha conmovido y alegrado tu carta? Las clases han pasado, la representación también, pero queda la impronta en la mente y en el corazón. Con tu mirada en clase claro que me daba cuenta de la huella que a raíz de unas clases de filosofía te iba calando. Las felicitaciones no deben ser para mí, sino para ti y para tus compañeros: habéis sido capaces de que la vida y el pensar, el estudio y el crear y el disfrutar, todo junto, se hayan convertido en muy buenos amigos. Yo he intentado sembrar, pero la cosecha es tuya, y te tienes que sentir muy contenta y orgullosa de lo conseguido. La vida es, si así lo quieres, generosa. Regala, esparce todo lo que llevas dentro. Así que, gracias a ti y, como colofón, lee cuando te apetezca un poema que me gusta mucho y que también vive plácida y tranquilamente en esta web. Se titula RESPUESTA, y es de José Hierro. Ese poema dice mucho mejor que yo todo lo que quisiera expresar. Lo encontrarás al principio de la página "La casa de todos".
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¿QUÉ ES FILOSOFÍA?
“Conjunto de saberes que busca establecer de manera racional los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del saber humano”.
Esta es la definición que obtendremos si buscamos en el diccionario la palabra “filosofía”; pero después de un año intentando encontrar un concepto sobre esta doctrina, creo que necesitamos una mayor explicación para hacernos una pequeña idea de todo lo que engloba el término “filosofía”.
Filosofía es algo que todos tenemos; es nuestro modo de ver las cosas, la importancia que a ellas otorgamos, las ideas que creamos o adquirimos a través del aprendizaje, de las respuestas que encontramos a nuestros “porqués”.
Filosofía es pararse a pensar sobre lo que nos rodea, no tomar las cosas tal y como vienen, sino reflexionar sobre ellas. Es buscar un porqué, un origen, una finalidad…, y no conformarse con la primera respuesta que encontremos, pues quizás existan varias posibilidades (como suele suceder en todo).
Podríamos decir entonces que filosofar es buscar algo mejor, una forma de vida mejor o la mejor opción ante alguna circunstancia; todo esto a partir del conocimiento de errores anteriores, de las causas de esos errores y de las conclusiones extraídas a raíz de ellos.
Por lo tanto, la filosofía parece que está más presente en nuestras vidas de lo que creíamos antes de pararnos a pensar en su significado real; parece que es algo más que una asignatura y que no es fácil de definir, en pocas palabras al menos.
Muchas personas han dedicado su vida a la filosofía a lo largo de la historia (y lo siguen haciendo), pero muchos más (todos o la mayoría) la utilizamos día a día en nuestro interior; y no sólo eso, pues la necesitamos ya que es uno de los pilares de nuestra personalidad.
En resumen, podría decirse que filosofía es algo presente en nuestras vidas desde que tenemos capacidad de reflexionar, algo que nos hace buscar y encontrar, preguntarnos sobre los hallazgos y volver a buscar respuestas sobre ellos, y así sucesivamente. Es la forma de ver la vida de cada ser humano.
Ana Marín