“Pre-ser-se”

 

Esa frase pertenece al filósofo alemán Martín Heidegger y forma parte de la definición de ser humano (Dasein) que ofrece en su obra “Ser y Tiempo”. Hice de ella un pequeño cuadro, que preside el pasillo de mi casa. Parece un galimatías ininteligible (sich-vorweg-sein, en alemán), pero intentaré explicarla brevemente paso por paso:

Ser = preeminencia del ser, sobre el tener o el "ir de". No nos define lo que poseemos o lo que aparentamos o lo que los demás piensan o dicen de nosotros, sino lo que somos en el sentido más profundo y auténtico de nosotros mismos.

    Ser-se = no somos piedras u objetos inanimados, que están ante nuestros ojos invariables e inmutables, con su estructura definitivamente acabada, sino que somos quienes somos porque nos vamos haciendo a nosotros mismos; es decir, nuestro ser es producto de lo que vamos haciendo instante a instante con nosotros mismos. Por consiguiente, somos responsables de nuestro ser como resultado de nuestras decisiones a lo largo de la existencia.

Pre-ser-se = podemos decidir quiénes y qué somos porque vamos forjando por anticipado nuestro ser, es decir, que somos todo un proyecto que va desarrollándose o haciéndose sin cesar a lo largo de la existencia. Ese proyecto tiene muchas posibilidades y entre todas ellas vamos eligiendo la posibilidad concreta que nos va construyendo como nosotros mismos. En eso consiste fundamentalmente la libertad. Somos irrenunciablemente libres; otra cosa es qué hacemos en cada caso con esa libertad.  

Quizá Heidegger se inspiró en una frase del Fausto de Goethe , que cita en su obra principal "Ser y Tiempo" refiriéndose a la definición de ser humano: "llega a ser lo que eres" ("werde was du bist"). Si te paras a pensarlo un momento, caerás en la cuenta de que son expresiones equivalentes.

Por si quieres ahondar y ampliar más este tema, tienes en este mismo sitio web  Energías y entelequias