|
A PESAR DE TODO
A pesar de todo,
de lo que en ti y en mí hay de poca cosa,
a pesar de nada
que acaricie, arrope o ilumine,
a pesar de tantas cosas que quiebran los
huesos del amor,
a pesar de que apenas si me atrevo a
mirar a los ojos de la vida,
a pesar de los silbidos oscuros de la
noche,
a pesar del ahogo y de la ira,
a pesar de que no estás aquí y ahora,
de que no te conozco por más que te deseo,
a pesar de todo
EXISTES,
EXISTES,
EXISTES...
No sé cuándo, pero -finalmente-
descubriré tu rostro
y el regalo de tu rostro será el tesoro
que espero y esperé
y seguiré esperando de por vida.
Porque no sé cuándo, pero descubriré tu
rostro.
Porque no sé dónde, pero existes... |